Las rachas de viento que azotaron ayer, jueves 5 de febrero, el casco urbano de Yecla se presentan como la principal causa del desprendimiento de parte de la azulejería de la cúpula de la Basílica de la Purísima. Hasta Yecla se han trasladado los técnicos de la Unidad de Emergencias de Patrimonio Cultural y del Obispado para evaluar los daños y estudiar la intervención de urgencia que se acometerá sobre la cúpula para evitar más posibles desprendimientos y que sufra daño el interior del templo.
La alcaldesa de Yecla, Remedios Lajara, en contacto continúo con el presidente de la CARM, Fernando López Miras, ha liderado desde el primer momento las actuaciones previas entre las que se encuentra, entre otras, el acordonamiento de toda la manzana “se trata del emblema de los yeclanos, y ahora vamos a valorar todas las medidas para preservar la seguridad de la zona y la propia cúpula. Quiero hacer un llamamiento a aquellas personas que se llevaron azulejos a casa y les pediría que los devolvieran ya que es parte de nuestro patrimonio”.
Lajara ha señalado que desde ayer ha contado con el apoyo de todo el Gobierno Regional: “las administraciones tenemos un papel fundamental y no solo desde el punto de vista técnico, sino también a través de partidas presupuestarias para que, junto al Obispado y la voluntad del pueblo de Yecla, se pueda llevar a cabo la restauración de la cúpula”.
La Basílica de la Purísima fue declarada Bien de Interés Cultural (BIC) en abril de 2009, la máxima figura de protección que otorga la legislación española sobre el patrimonio histórico. Esta mañana se han desplazado hasta Yecla la consejera de Turismo y Cultura, Carmen Conesa, junto a miembros de la Dirección General de Patrimonio, la Unidad de Emergencias de Patrimonio Cultural y de patrimonio del propio Obispado para valorar los daños sufridos y las posibles intervenciones iniciales. Junto a ellos, ha estado Juan de Dios de la Hoz, reconocido arquitecto especializado en la restauración y rehabilitación del patrimonio histórico. “Quiero transmitir un mensaje de tranquilidad a todos los yeclanos, las pinturas del interior no han sufrido ningún daño a estas horas y hemos dado una respuesta de inmediatez y coordinación. Hemos puesto en marcha nuestra Unidad de Emergencia de Protección del Patrimonio para analizar las medidas que vamos a llevar a cabo. Esta cúpula no solo es una seña de identidad de Yecla, sino de toda la Región”, afirma la consejera de Cultura y Turismo.
Durante toda la mañana se han realizado trabajos de inspección para coordinar las actuaciones. Las primeras de ellas tienen como objetivo la seguridad de la cúpula, el templo y el perímetro del edificio. “Las piezas cerámicas están sujetas con unos clavos con más de 150 años que estaban unidos a una capa de argamasa que se ha desprendido. Por ello, hay que inspeccionar desde cerca el edificio para poder tomar la decisión de cómo actuar y retirar los elementos que estén inestables”, ha explicado el arquitecto Juan De Dios de la Hoz.
La primera intervención de urgencia supone la instalación de grúa o andamiajes que permitan acceder a la cúpula. Los técnicos de patrimonio y el propio Obispado elaborarán un informe del estado de la cúpula y las medidas que se adoptarán para restaurarla.